
Ser defensivo o egoísta sólo tendrá éxito en hacerte sentir asfixiado y derivará en que te distancies cada vez más de tu pareja incluso si permanecéis bajo un mismo techo y durmiendo juntos. Dormirás con tu pareja, sí, pero posiblemente tu matrimonio ya se esté resquebrajando a ritmo acelerado. En su lugar, debes aprender a controlar tus emociones y estar tranquilo, aunque pueda parecer difícil de sobrellevar al principio. Otro punto importante a recordar es que nunca mendigues a tu marido o esposa para que vuelva contigo (es uno de los grandes errores en las rupturas y reconciliaciones). En su lugar, debes brindar un espacio a tu pareja, permitiendo que él o ella permanezca apartada y pase tiempo con su familia o amigos. Esto mejorará su autoestima y ayudará a que el matrimonio se tome un respiro.
Recuerda que el propósito del matrimonio es ayudarse y apoyarse mutuamente en las subidas y en las bajadas de la vida, en lo bueno y en lo malo. El amor es un puente importante para enlazar al marido y a la mujer en tiempos buenos y malos. Aprende a mostrar la pasión con tu pareja de nuevas formas cada día. Utiliza el romanticismo, humor, mensajes y juegos para alegrar a tu pareja y reavivar la "llama de la pasión". O aprende nuevas habilidades como cocinar o escribir un poema dedicado. En pocas palabras, esfuérzate por enamorarla de nuevo y demostrar a tu pareja que la amas tanto o más que el primer día.
El matrimonio no es estar enamorado, darse abrazos, besos, tener sexo y dormir juntos. Se trata de amar mutuamente como un conjunto, ya sea adaptándose a cada estilo y hábito de vida, sino también aceptando mutuamente sus defectos y debilidades, y sobretodo permaneciendo unidos en los malos momentos. Aunque es útil obtener consejo de asesores familiares o amigos, en el matrimonio estas opciones se deben utilizar como último recurso ya que un matrimonio es principalmente entre tú y tu pareja, y depende de vosotros que funcione para siempre.
1/13/2012 12:00:00 p. m.
ETIQUETAS:

0 comentarios:
Publicar un comentario