Alguien que no escucha durante una discusión está ya preparando el siguiente argumento para discutir sin ni siquiera recapacitar sobre lo que le están diciendo, y este es uno de los grandes problemas en las discusiones de parejas. Escuchar es un proceso activo, no un proceso pasivo. Cuando dos personas argumentan que sólo oyen "lo que quieren escuchar", están manifestando la acusación de "no escuchar". La mayoría de las parejas comienzan argumentando y en 5 minutos están discutiendo, y esto es por la falta de un método de conversación con sentido.
Si no eres capaz de argumentar cuando estás enfadado, no podrás escuchar objetivamente. Las personas debemos darnos tiempo para enfriar las ideas y luego abordar al tema cuando se tiene un estado de ánimo más razonable. Es importante durante un confrontamiento con tu pareja, que compruebes y confirmes que te está entendiendo. ¿Has entendido correctamente? ¿Esto es a lo que te refieres? ¿Le oí decir esto: yo estoy en lo cierto? La retroalimentación puede ser verbal y no verbal. Pongamos ejemplos: un guiño, una sonrisa, un silencio o una mano en el hombro. Los comentarios en sí no son una forma de retroalimentación.
Al resolver conflictos, recuerda que tus causas pueden ser tan justificadas como las de tu pareja. Barrer los problemas bajo la alfombra no va a funcionar a largo plazo, ya que tarde o temprano eso te afectará en peor medida. Puede ser útil el siguiente método a la hora de abordar una discusión:
1. Pide a la otra persona que exprese sus sentimientos. El conflicto no es probablemente sobre el problema que causó que se iniciase la discusión. No olvides que tu objetivo es arreglar el problema, no ganar una discusión.
2. Pide a la otra persona que defina el problema. Para resolver un problema en un momento dado, así podrás entender cada problema y como lo ve la otra persona.
3. Expresa tus propios sentimientos. Ten cuidado de las palabras que emplees, y úsalas cuidadosamente. Por ejemplo usa frases como "Siento que..." en lugar de "Creo que tu…"
4. Define el problema exactamente como lo ves. Cuando afloren tus sentimientos, la solución puede ser más clara. Recuerda escuchar a la otra persona, y marcan pautas para que podáis escucharos.
5. Crea múltiples soluciones. El objetivo es encontrar soluciones alternativas o creativas que reducen la tensión y las emociones.
6. Valorad las posibles soluciones. Recuerda que nadie puede forzar una solución inaceptable para el otro.
7. Combina y crea una solución mutuamente aceptable. Crea algo aceptable para ambas partes, si esto no funciona, vuelve al paso uno y asegúrate de que ambas partes estén siendo totalmente honestas.
Si no eres capaz de argumentar cuando estás enfadado, no podrás escuchar objetivamente. Las personas debemos darnos tiempo para enfriar las ideas y luego abordar al tema cuando se tiene un estado de ánimo más razonable. Es importante durante un confrontamiento con tu pareja, que compruebes y confirmes que te está entendiendo. ¿Has entendido correctamente? ¿Esto es a lo que te refieres? ¿Le oí decir esto: yo estoy en lo cierto? La retroalimentación puede ser verbal y no verbal. Pongamos ejemplos: un guiño, una sonrisa, un silencio o una mano en el hombro. Los comentarios en sí no son una forma de retroalimentación.

Al resolver conflictos, recuerda que tus causas pueden ser tan justificadas como las de tu pareja. Barrer los problemas bajo la alfombra no va a funcionar a largo plazo, ya que tarde o temprano eso te afectará en peor medida. Puede ser útil el siguiente método a la hora de abordar una discusión:
1. Pide a la otra persona que exprese sus sentimientos. El conflicto no es probablemente sobre el problema que causó que se iniciase la discusión. No olvides que tu objetivo es arreglar el problema, no ganar una discusión.
2. Pide a la otra persona que defina el problema. Para resolver un problema en un momento dado, así podrás entender cada problema y como lo ve la otra persona.
3. Expresa tus propios sentimientos. Ten cuidado de las palabras que emplees, y úsalas cuidadosamente. Por ejemplo usa frases como "Siento que..." en lugar de "Creo que tu…"
4. Define el problema exactamente como lo ves. Cuando afloren tus sentimientos, la solución puede ser más clara. Recuerda escuchar a la otra persona, y marcan pautas para que podáis escucharos.
5. Crea múltiples soluciones. El objetivo es encontrar soluciones alternativas o creativas que reducen la tensión y las emociones.
6. Valorad las posibles soluciones. Recuerda que nadie puede forzar una solución inaceptable para el otro.
7. Combina y crea una solución mutuamente aceptable. Crea algo aceptable para ambas partes, si esto no funciona, vuelve al paso uno y asegúrate de que ambas partes estén siendo totalmente honestas.
1/01/2012 08:43:00 p. m.
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1 comentarios:
"No olvides que tu objetivo es arreglar el problema, no ganar una discusión."
Esto es tan necesario de recordar!! Es para escribirlo en mayúsculas y pegarlo en un cartel!
Muy interesante el post y todos los tips. Muy claros y prácticos.
Saludos
CasaosConmigo
www.casaosconmigo.com
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